Una esperanza para los celíacos, el AT-1001

La celiaquía es una intolerancia alimentaria, una enfermedad de origen genético. Se trata de una condición donde el organismo del paciente no puede metabolizar cierta proteína: la gliadina. La gliadina, se encuentra presente en el gluten del trigo y en más cereales como cebada, centeno y, en menor proporción, avena. Hasta ahora sin remedio, la investigación de un nuevo fármaco, el AT-1001 plantea nuevas expectativas para los pacientes.
La celiaquía es una enfermedad cuya cura se vislumbra lejana todavía, aunque es perfectamente tratable mediante el seguimiento estricto de la alimentación del paciente. La dieta del celíaco consiste en la eliminación completa de gluten; no se puede ingerir ninguno de los siguientes cereales y sus derivados: Trigo, Avena, Cebada y Centeno. Las iniciales de estos cereales, T.A.C.C, aparecen en las etiquetas de productos comestibles en algunos países como “sin TACC“, “sin gluten” o “libre de gluten“.
A propósito, el 27 de mayo se celebra el día mundial del celíaco y la Asociación de Celíacos de Madrid se levantó en protesta este 2009, en reclamo de 400.000 € prometidos por el Gobierno Provincial para ayuda económica al enfermo celíaco. Se reclamó, además, la presencia de alimentación infantil libre de gluten en los colegios, el subsidio del coste de productos sin TACC y exigencias más claras a la industria alimenticia en el etiquetado de los productos envasados.
Los últimos avances en el estudio de la enfermedad celíaca se centran en la presencia del gen HLA DQ2 presente en el 25% de la población caucásica. Se estima que el 1% de esta población es celíaca, siendo España uno de los países más afectados de Europa en tanto, Argentina y Uruguay, en Latinoamérica. O sea que no todos quienes tienen el gen HLA DQ2 desarrollan la enfermedad que, cada vez más se entiende como una enfermedad autoinmune.
La proteína del gluten atraviesa el intestino activando una respuesta autoinmune semejante al mecanismo de rechazo de un trasplante de órganos; el resultado es la lesión de la mucosa del propio intestino lo que conduce a la pérdida de las vellosidades responsables de la absorción de nutrientes: un cuadro nefasto para la buena nutrición del paciente. Lo bueno es que, con una dieta exenta de glúten, las vellosidades se recuperan y el paciente puede tener una buena calidad de vida.
Lo último en investigación es lo aportado por el Dr. Fassano de la Universidad de Maryland: el descubrimiento de una proteína, la zonulina que se encarga de “regular” la abertura intestinal por donde pasan los nutrientes hacia la sangre. Aparentemente, los enfermos celíacos contienen concentraciones mayores de esta proteína lo que permite que moléculas muy grandes como la gliadina del glúten atraviesen el intestino. Por este lado aparece una esperanza para una de las enfermedades etiquetadas como incurables. AT-1001 es el nombre experimental de la droga inhibidora de zonulina.
De momento, y mientras las investigaciones en fármacos superan la etapa experimental, las Asociaciones para celíacos, en el mundo entero, constituyen en la actualidad un fabuloso ejemplo de organización social brindando información y apoyo a la sociedad. La lucha se centra desde hace un tiempo en tres pilares al menos: El Diagnóstico (se estima que existen millones de personas celíacas en Europa sin diagnóstico), la disminución del coste de los productos libres de gluten y correcto etiquetado de alimentos envasados.
Espero q se invente algo rápidamente… o que saquen al mercado muxos mas productos sin gluten…