Acido láctico y obesidad

A la hora de relacionar los alimentos ingeridos en una dieta con respecto al ácido láctico surgen una serie de cuestionamientos, ¿se puede regular el nivel de ácido láctico a través de una dieta balanceada? Los especialistas opinan que el ácido láctico y la alimentación tienen un punto en común, pero uno no es el responsable del otro.
Lo que se aconseja es comer sano y equilibrado, prestándole atención a la alimentación diaria. Ni convertirse en vegetariano ni vivir a base de carbohidratos. Tampoco habría que descuidar el sobrepeso porque este es un índice, que está relacionado con la capacidad de entrenamiento, y el consumo de oxígeno en la actividad física. No va a ser el mismo rendimiento el de una persona delgada que el de una obesa.
Por este motivo, el ácido láctico está estrechamente relacionado con el sobrepeso en el sentido de que una persona obesa va a presentar un menor rendimiento y sus capacidades físicas se van a agotar rápidamente. El ejercicio le va a generar un gran esfuerzo, y por eso es más factible que se acumule el ácido láctico en un lapso menor.
En cambio, una persona que realiza actividad física y está entrenada va a rendir mejor que aquella que posee algunos o muchos kilos de más. La aparición del ácido láctico va a retrasarse más en relación con una persona que es obesa. De esta manera, el ácido láctico puede aparecer tanto en la persona delgada como en la obesa; la diferencia es que en una se va a retrasar más que en otra, pero si la persona delgada no está bien entrenada puede sufrir las consecuencias de la acumulación del ácido láctico. Es como un círculo vicioso: a buena alimentación, menor sobrepeso, a mayor entrenamiento, mayor acumulación de ácido láctico.
