Asma infantil: educación y deporte

Habitualmente, el tratamiento del asma (afección inflamatoria crónica de las vías aéreas) implica el uso de medicamentos que producen broncodilatación y disminución de la inflamación de los bronquios. Sin embargo, como lo reconocen todas las guías internacionales, la herramienta más importante para su manejo es la educación. El objetivo es el auto manejo, es decir, dar al paciente y a los padres la capacidad de controlar su condición. Esto incluye medir objetivamente la severidad de la obstrucción de la vía aérea mediante el uso del pico de flujo, el uso correcto de los inhaladores y cámaras de inhalación, y la confección de un plan de acción estricto que le permita al paciente y a los padres ir adecuando su tratamiento de acuerdo con su condición.
La educación del niño asmático, es la intervención más importante a los efectos de reducir el número de crisis, las consultas médicas, faltas escolares de los niños y pérdidas laborales de los adultos. En definitiva, es un gran beneficio con una significativa mejora de la calidad de vida, tanto para el paciente como para su entorno familiar.
Asma y deporte
Hasta hace algunos años, la actividad física de las personas con asma o broncoespasmo estaba limitada. La familia por temor a las crisis, sobreprotegía al paciente y entre otras muchas limitaciones restringía toda su actividad física, incluyendo el juego. Y de a poco iba convenciendo al asmático de que todo ejercicio físico que realizara sería perjudicial para su enfermedad. Este terminaba por resignarse y transformarse en una persona enferma con una calidad de vida limitada.
Afortunadamente esta situación está cambiando en forma significativa. Hoy se sabe que un adecuado control del asma con medicamentos y medidas de prevención, permiten realizar actividades físicas o deportivas de elevada intensidad con plenas garantías de salud. Por lo tanto, es muy importante en el manejo del niño o del adolescente con asma la recomendación de hacer el ejercicio, juego o deporte que le guste más. Seguramente ése será en el que pondrá más interés para desenvolverse y hallará los recursos necesarios para sobrellevar y cuidar mejor su enfermedad.
Toda actividad deportiva comienza con el juego, el que le ofrece al niño momentos de felicidad a la vez que le enseña tolerancia, adaptación a los demás, entre otras cosas. Le enseña tanto a soportar la derrota como a ganar. En el adolescente, el deporte favorece la integración grupal y provoca una mejora de la autoestima; también mejora la condición física general, permite mayor tolerancia al ejercicio, facilitando un correcto desarrollo tanto físico como psicológico. Además, es sabido que determinados deportes como la natación, son altamente recomendables para los asmáticos, ya que contribuyen a que aumente su capacidad toráxica.
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