La infertilidad masculina

La infertilidad es un problema que atañe a ambos miembros de la pareja y no de uno de sus miembros. En lo que a las mujeres respecta, la edad es un factor importante de tener presente a la hora de buscar un bebé. En el caso de los hombres dos de los factores más importantes son la cantidad y la calidad de espermatozoides disponibles. En lo que a la cantidad de espermatozoides se refiere, la carencia de los mismos o azoospermia, es un tema bastante complejo de resolver, cuenta con una baja incidencia poblacional, que si bien puede ser grave, ya que imposibilita al hombre, y dependiendo de cual sea su origen puede ser tratada.
Si hablamos de la calidad de los espermatozoides en la actualidad hay dos nuevas técnicas que ayudan: ICSI (las siglas significan Inyección Intracitoplasmática de Espertamotoides) y PICSI, por los cuales los mejores espermatozoides pasaran a formar parte de la ‘zona pellucida’ del ovulo.
En lo que se refiere al establecimiento de la calidad de los espermatozoides es posible mediante la realización de estudios de ADN, para verificar si existen o no fragmentación de la información genética. En la actualidad la prevalencia del actor masculino es alta, pudiendo identificarse, en estado puro, un tercio de los casos de infertilidad. Por mucho tiempo se realizaron muchas investigaciones con la finalidad de mejorar la calidad del semen.
Luego, llego la FIV por la cual se exponían a los óvulos a altas concentraciones de espermatozoides, se obtenían fertilizaciones con muestras que no eran apropiada para que se logre un embarazo en forma natural. Hace poco más de una década se creo el ICSI, y luego, cuando se realizaron más estudios se creo el IMSI (o súper ICSI) que suma al proceso anterior un incremento de las posibilidades de seleccionar espermatozoides más aptos y de mejor calidad, debido a que la imagen amplia seis mil veces su tamaño normal.
Entre las condiciones que no favorecen a la fertilidad también se puede nombrar la varicocele dilatación patológica de las venas del cordón espermático. Como consecuencia de la poca circulación que se genera, la sangre aumenta la temperatura escrotal provocando la alteración de la espermatogenesis. Consultar a un profesional es muy importante si llegaras a sentir: dolor testicular, pesadez testicular, problemas de infertilidad, o alguna vena fácilmente palpable en la zona de los testículos.
