Alimentación en la infancia: los complementos vitamínicos y minerales
No es necesario dar todos los complementos vitamínicos y minerales a los niños, si no a quienes lo requieren por diversas causas.
La vitamina K, sin embargo, es obligatoria dársela a los recién nacidos, a través de una inyección que evita una enfermedad hemorrágica.
Se recomienda dar un complemento de vitamina D a los lactantes, sobretodo a aquellos que solo son amamantados. Uno de los beneficios de un complemento de vitamina D, es que ayuda a que el niño se desarrolle con huesos sanos y fuertes.
El calcio es un complemento que está presente en la leche, el queso y el yogur. Sin embargo, cuando no hay consumo de estos alimentos, o si lo hay, pero es insuficiente, es recomendable dar al niño un complemento de calcio.
Cuando los niños de más de seis meses viven en lugares donde el agua no es fluorada, es conveniente incluir en su alimentación un complemento de fluoruro, pues éste influye en la salud de sus futuros dientes. Sin embargo no debe haber excesos en su consumo porque puede darle un color diferente a los dientes.
Científicamente se ha establecido que los recién nacidos reciben de la madre una donación de hierro mientras están en el vientre. Pero esta reserva va escaseando a partir de los cuatro meses de vida. Si el bebé no es amamantado, la leche en polvo con la que se le alimente debe ser fortificada. Los cereales también deben contener hierro para evitar esa deficiencia.
