Alimentos transgenicos

Los alimentos transgénicos son productos alimenticios elaborados con materia prima genéticamente modificada, con la intención de mejorarlo o eliminar algún defecto previo. La modificación puede hacerse introduciendo un gen de otra especie, por medio de la ingeniería genética, o cambiando la expresión de sus genes propios sin introducir material genético (ADN) de otra especie.
El proceso en el que interviene la ingeniería genética es el siguiente: se extrae un gen de un producto deseado, por ejemplo de una manzana. Luego, se aplica a otro de la misma especie, de inferior calidad, logrando que el segundo tenga los elementos positivos del primero.
Los alimentos transgénicos han suscitado muchas dudas a nivel mundial, una de ellas es si son seguros para la salud. La respuesta es que los alimentos transgénicos deben pasar por largas pruebas de laboratorio, que tienen como objetivo delimitar la composición de un alimento y demostrar su ausencia de toxicidad.
Sólo cuando hayan pasado por los distintos ensayos podrán comercializarse. Por ejemplo, con los tomates “Mac Gregor“, el primer alimento transgénico comercializado, se tuvieron que hacer decenas de pruebas durante cinco años aproximadamente hasta obtener el permiso. También es importante saber que ninguno de los alimentos transgénicos comercializados hasta la fecha contienen un gen que cause o esté de algún modo ligado a ninguna clase de cáncer.
Sin embargo, hay opiniones que dicen que estos alimentos tienen tres riesgos potenciales: 1) Pueden producir alergias. 2) El gen introducido puede saltar a las células de la persona o a las bacterias que hay en el tracto digestivo. 3) Los genes pueden desplazarse a cultivos convencionales, a especies silvestres relacionadas o quizás que ocurra que se mezclen los cultivos tradicionales y los modificados genéticamente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es la principal defensora de los alimentos transgénicos, esgrimiendo que en cada uno de ellos se ha evaluado que no produzcan alergias y que aunque la probabilidad de la transferencia sea baja ve un posible riesgo de que se puedan transferir, por ejemplo, genes que confieren resistencia a antibióticos. Actualmente, se sigue estudiando las ventajas y desventajas de estos alimentos.
