Dieta Macrobiótica: una vida sana
El término macrobiótico lo utilizó por primera vez Hipócrates en sus escritos. Macro y bios son términos griegos que significan “gran vida”. ¿Lo sabías?
La dieta macrobiótica se basa en la filosofía del lejano oriente, en donde en el cuerpo conviven equilibradamente las fuerzas del yin y el yang, es decir en perfecta armonía con la naturaleza.

Esta dieta se basa en el consumo de alimentos bajos en grasas saturadas y rica en grasas esenciales.
Los granos y las hortalizas por tener un óptimo equilibrio entre el yin y el yang son las más usadas en la dieta macrobiótica. En cambio se evitan los alimentos, siempre que sea posible, que se consideran demasiado yin o demasiado yang.

La dieta macrobiótica básica incluye el consumo equilibrado de los siguientes alimentos: un 50% de granos enteros: arroz integral, trigo, cebada, avena, maíz, etc; un 25% de verduras de temporada, como brócoli, col, coliflor, mostaza verde, cebolla, col rizada, rábanos y nabos verdes.
También, debe comer de vez en cuando: setas, guisantes de nieve, apio, lechuga y variedad de frijoles. Así mismo, evitar comer: pimientos, papas, tomates, berenjenas, espárragos, espinacas, palta, beterraga o remolacha y el calabacín.
De la misma manera, comer un 10% de proteínas: productos derivados de la soya, pescado, legumbres, etc; un 5% de frutas: frutas frescas, frutas secas y semillas; y debe excluir alimentos como: el alcohol, café, azúcar, especies, carnes, huevos y los quesos.
La dieta macrobiótica tiene muchos beneficios para la salud, y se le ha relacionado con mejorías en muchas condiciones médicas, incluyendo enfermedades graves como el cáncer y el SIDA. También se recomienda a los pacientes con un alto riesgo de cáncer o enfermedades del corazón, ya que contiene un alto contenido de fibra y es baja en grasa ya que es una dieta que incluye una amplia gama de hortalizas y proteínas de la soya.
Es importante utilizar la dieta macrobiótica con moderación porque puede ser deficiente en vitaminas esenciales como la B12, calcio, hierro y vitamina D, y también puede ser gravemente deficiente en calorías. Esta dieta no es adecuada para los niños o las mujeres que están embarazadas o amamantando.
Los suplementos de vitaminas son probablemente una buena idea para cualquiera que intenta considerar a cabo una dieta macrobiótica durante cualquier periodo de tiempo.
