La gastroenteritis
La gastroenteritis es una inflamación del intestino delgado y del estomago que se produce por el consumo de alimentos en mal estado o contaminados.
Hay una gastroenteritis de origen infeccioso y otra causada por intoxicación alimentaria.
La gastroenteritis se manifiesta por medio de una diarrea, con dolores abdominales moderados si es causada por toxinas bacterianas, y si la causa es una infección microbiana, las evacuaciones suelen acompañarse de sangre o mucosidades con cólicos, vómitos, y presencia de fiebre.
Si lo que causa la gastroenteritis es una toxina bacteriana, los malestares pueden durar hasta dos días, y si la gastroenteritis es producto de un virus, la curación se demora más.
Cómo prevenir la gastroenteritis
Para prevenir la gastroenteritis, la leche y sus derivados deben refrigerarse hasta el momento de su consumo.
Las verduras crudas se deben lavar muy bien si se pretende evitar la gastroenteritis.
Las manos deben lavarse siempre antes de las comidas.
Las salsas caseras no deben guardarse por más de un día, ya que pueden descomponerse.
Atender la fecha de caducidad de los productos alimenticios es una manera de prevenir la gastroenteritis.
Los alimentos con aspecto alterado (color, olor, etc.) deben desecharse y no usarse para el consumo.
Tratamiento de la gastroenteritis
Durante las primeras veinticuatro horas el tratamiento de la gastroenteritis consiste en no consumir sólidos.
Para la pérdida por causa de las deposiciones se deben tomar abundantes líquidos representados en jugos y zumos de frutas.
El caldo de arroz y de zanahoria, los purés de papas, son los primeros alimentos que se consumen durante el tratamiento de la gastroenteritis antes de volver paulatinamente a la dieta habitual.

