Meriendas nutritivas para los niños

Es de suma importancia durante la etapa preescolar y escolar establecer hábitos de alimentación beneficiosos para la salud del niño. Las preferencias alimenticias se establecen desde muy temprano. Muchas veces se jerarquizan algunas comidas por la influencia de la publicidad con que los medios masivos de comunicación bombardean permanentemente. Sin embargo, la planificación de meriendas nutritivas para los más chicos, es una tarea que se debe realizar, para apostar a un futuro saludable para ellos.
La socialización de los niños contribuye a la masificación de determinadas preferencias que no son las mejores para el desarrollo saludable de ellos. Una alimentación adecuada previene enfermedades. Empezar el día con un buen desayuno es importante para ayudar al aporte nutricional, mejorar el rendimiento escolar y físico del niño. El omitir esta importante comida interfiere en el correcto desarrollo de los procesos cognitivos y de aprendizaje.
Lo ideal sería que el desayuno se realizara en el hogar, en un ambiente familiar distendido. Pero hoy en día por los ritmos de trabajo esto resulta bastante difícil. Por ello es importante que la merienda sea planificada correctamente por los padres para complementar las carencias del desayuno.
Desde el punto de vista nutricional se recomienda que las meriendas sean pensadas en base a distintos alimentos nutritivos, atractivos y saludables a la vez.
Es importante la eliminación de snacks, golosinas, gaseosas, etc, que no aportan ningún nutriente. Si bien es cierto que recurrir a este tipo de meriendas es mucho más sencillo, porque generalmente a los niños gusta mucho.Además de que se soluciona rápidamente dándoles el dinero para que ellos la compren, o comprándola los padres en cualquier comercio. Lo cierto es que no son nada saludables, sino todo lo contrario.
La merienda debería ser planificada semanalmente, destinando un día para lácteos, uno para cereales, otro para frutas, otro para algo casero, y uno libre en el que ellos elijan lo que deseen y ahí permitirles consumir golosinas, etc.
Antes de emprender la práctica de planificar las meriendas, es muy importante tomarse un tiempo para conversar con los hijos acerca de sus gustos alimenticios. De este modo se podrán seleccionar juntos los alimentos que van a integrar la merienda semanal, asegurándose así que estos sean, realmente, consumidos.
Es fundamental que en los primeros años de vida se instalen en los niños hábitos alimenticios saludables tanto dentro como fuera del hogar. Así se podrán prevenir enfermedades futuras. Pensar meriendas nutritivas, es una tarea sencilla, que si bien puede implicar una dedicación de tiempo, es una inversión para que crezcan sanos y felices.
