Rubilla
Esta planta posee una serie de tallos de un tamaño pequeño, que solo crecen unos pocos centímetros por debajo del nivel de la tierra, siendo unos tallos subterráneos bastantes ramificados (que generalmente se los confunden con las raíces). De tramo en tramo surgen de estos otros tallos, los cuales si lo hacen en posición vertical, alcanzando en más de una oportunidad una altura promedio de 30 cm.

Rubilla
Usos medicinales de la rubilla
Las hojas de la rubilla y la sumida florida posee un glucósido que posteriormente se trasforma en cumarina. También podemos encontrar en esta planta antraquinonas y monotroposidos, que le otorgan propiedades antiespasmodicas que se emplean en casos de espasmos de orígenes gástricos o intestinales. Ayudando de este modo a mejorar digestiones lentas.
Por otro lado, la rubilla es considerada un buen sedante e hipnótico, así que también puede ser usada en situaciones de estrés, nerviosismo e insomnio. Tiene cierto efecto diurético de litasis urinarias.
Es un muy buen antiinflamatorio y resulta muy útil para el lavado ocular en casos de bleferoconjuntivitis.
Infusión de rubilla
Se realiza con 40 gr. de las hojas y sumida florida se añaden a un litro de agua ya hervida, dejándolo en contacto durante 10 minutos. De la infusión que obtenemos luego de colarla podemos tomar una taza luego de las dos comidas principales. De esta forma se facilita la digestión.
Se puede tomar también una taza media hora antes de acostarse, para combatir el insomnio.
Infusión baño ocular de la rubilla
Se prepara añadiendo 15 gr. a un litro de agua hervida y manteniéndola en contacto por 15 minutos. El liquido se emplea a una temperatura tibia, casi fría, para el lavado ocular, esto actúa de antiinflamatorio de parpados y zona ocular.
Principales funciones de la rubilla:
antiinflamtoria, digestiva y diurética
