Consecuencias del estrés

El estrés está considerado una condición de activación psicofísica. Cuando más tiempo lo sufrimos, nuestro estilo de vida va perdiendo bienestar, por lo tanto influye en la felicidad y, obviamente, en la salud. Una de las respuestas físicas del estrés agudo es la liberación de adrenalina que se denomina ‘reacción de alarma’.
El síndrome del estrés es un mecanismo de adaptación normal de nuestro cuerpo. Nuestro organismo detecta un estímulo (que puede ser interno o externo) que es tomado como una amenaza. Como respuesta a la agresión que siente el cuerpo reacciona de manera defensiva. Se agotan las defensas y el organismo ya no puede mantener sus funciones normales.
La activación del estrés causa la condición que se conoce como ‘lucha y huida’ en la cual todos nuestros órganos y sistemas se disponen a frenar la amenaza.
Entre las reacciones de nuestro cuerpo observamos:
- La actividad mental incrementa en forma considerada.
- Se acumula tensión en espalda, cuello y músculos.
- Se provoca midriasis, o sea, dilatación de las pupilas. Aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia).
- Aumento del ritmo respiratorio (taquipnea).
- Aumento de la presión arterial.
- Aumento de la glucosa, disminución de los linfocitos, tendencia a la coagulación, aumento de colesterol y grasas.
- Disminuye en forma notable la circulación en la piel y el sistema digestivo.
- Movimientos nerviosos de piernas y manos.
Los pasos para detectar el estrés son:
- Amenaza: la persona se da cuenta, desde su propia perspectiva, que puede ser subjetiva, una circulación amenazante.
- Cambios. El sujeto empieza inmediato cambio de conductas personales y hábitos para poder adaptarse a la situación.
- Efectos. Cuando pasa un tiempo aparecen síntomas del orfen físicos, como dolores musculares y problemas digestivos.
- Síntomas psicológicos. Nuestra mente actúa sobre el cuerpo por medio del sistema nervioso autónomo y del sistema endocrino.
- Síntomas corporales. Si en este punto no se controla el estrés empiezan a aparecer diferentes enfermedades.
- Peligro de muerte. Sin ánimo de alarmarte, los problemas crónicos pueden derivar en accidentes cerebro vasculares, cáncer o infartos.
