La leche de soja


leche de soja

Muchas veces por filosofía de vida o por razones de salud no se consume leche de vaca y es necesario sustituirla por otros alimentos que sean fuente de calcio de fácil asimilación. Uno de los sustitutos más habituales es la leche de soja.

La leche de soja es una proviene de una legumbre con muchísimas propiedades nutritivas. Es un líquido blancuzco, desaborido, que se utiliza como opción a la leche en ciertas enfermedades y en la dieta vegetariana. Comparándola con la leche de vaca no contiene lactosa, caseínas (proteínas características de la leche), vitamina B12, grasas saturadas ni colesterol. Pero aporta casi la misma cantidad de calcio, menos sodio y calorías. La grasa, predominante es la del tipo poliinsaturado (omega -3 y omega -6).

La leche de soja está enriquecida generalmente con calcio y vitaminas (A, D, B12) y puede estar aromatizada con vainilla, almendras o jugo de frutas. Su consumo es considerado apropiado en casos de alergia a la proteína de la leche de vaca, intolerancia a la lactosa, asma u otras patologías respiratorias y en situaciones de riesgo cardiovascular.

La soja es también fuente natural de fitoestrógenos, una sustancia similar a las hormonas femeninas (estrógenos) que desempeñan un papel beneficioso para disminuir los síntomas ligados a la menopausia.

Por otra parte, se ha indicado que el consumo de soja ayuda a disminuir el riesgo de alteraciones cardiovasculares y de desmineralización del hueso.

Es de suma importancia si se padece algún trastorno de salud relacionado con la intolerancia a la lactosa, estar muy atento a las etiquetas de los productos industrializados. Por ejemplo, todos aquellos derivados de los lácteos y muchos alimentos horneados y procesados, como bizcochos y galletas. También algunos medicamentos contienen lactosa, por lo cual siempre es primordial leer atentamente la composición de lo que se va a consumir antes de hacerlo.

Articulos relacionados

Un comentario para “La leche de soja”

Deja un comentario